Trump dijo que “ya no hay puntos en conflicto” con el régimen y que “pronto” podría tener lugar una segunda ronda de negociaciones
TEHERÁN.– En medio de la tregua entre Israel y el Líbano establecida este jueves y mientras avanzan gestiones para alcanzar un acuerdo más amplio con Estados Unidos, Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz para el tránsito de buques comerciales, en un gesto que generó optimismo de que pronto se llegue a un acuerdo sobre el conflicto que, de todas formas, sigue abierto y mantiene en vilo a la comunidad internacional.
El anuncio, realizado por el canciller iraní, Abbas Araghchi, establece que el paso se mantendrá habilitado “durante el resto del período de alto el fuego”, en una ruta coordinada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos. Poco después, un oficial militar precisó que los buques deberán transitar por corredores específicos y con autorización de la Guardia Revolucionaria.
In line with the ceasefire in Lebanon, the passage for all commercial vessels through Strait of Hormuz is declared completely open for the remaining period of ceasefire, on the coordinated route as already announced by Ports and Maritime Organisation of the Islamic Rep. of Iran.
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) April 17, 2026
El esquema refleja un delicado equilibrio: permitir el flujo comercial para aliviar tensiones internacionales sin resignar el control estratégico de uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo. En ese sentido, la reapertura no implica una normalización plena, sino una flexibilización condicionada.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la medida y la presentó como un logro directo de su administración. En su red Truth Social, habló de un “gran y brillante día para el mundo” y escribió: “Irán acaba de anunciar que el estrecho está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!”. Incluso aseguró que Teherán se comprometió a no volver a cerrar la vía “nunca más” y atribuyó a la intervención estadounidense avances concretos, como el retiro de minas marítimas.

En esa misma línea, el mandatario también afirmó que Irán habría aceptado avanzar en concesiones sobre su programa nuclear, incluyendo el manejo de su uranio enriquecido. Afirmó que el acuerdo permitiría a Estados Unidos recuperar el material nuclear iraní.
“Nuestro pueblo, junto con los iraníes, trabajará en conjunto para recuperarlo”, declaró a CBS. “Y luego lo llevaremos a Estados Unidos”.
Sin embargo, en declaraciones a los medios estatales iraníes, un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, citado bajo condición de anonimato, afirmó que Irán había rechazado la opción de transferir sus reservas de uranio enriquecido al extranjero.
El vocero citado por US News dijo que “no se ha llegado a ningún acuerdo sobre los detalles de las cuestiones nucleares” y que serán necesarias negociaciones “serias” para superar las divergencias.
“A cambio, Irán ofrecerá garantías a la comunidad internacional sobre la naturaleza pacífica de su programa nuclear”, añadió, y calificó como “una distorsión de la situación” cualquier otra versión sobre las negociaciones en curso.
Trump agradeció también el respaldo de aliados regionales como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Sin embargo, introdujo un matiz clave: “El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor en lo que respecta a Irán, hasta que nuestra transacción se complete al 100%”.
Aun así, la medida convive con un escenario de presión. Estados Unidos mantiene su bloqueo naval sobre barcos y puertos iraníes, lo que evidencia que la distensión es parcial y está sujeta a la evolución de las negociaciones.
Tres altos funcionarios iraníes se hicieron eco del optimismo de Trump, afirmando que Irán y Estados Unidos estaban ultimando un memorando de entendimiento de tres páginas que delineaba un marco general para un acuerdo de paz duradero.
El memorando establece un plazo de 60 días para que continúen las negociaciones con miras a un acuerdo, indicaron, añadiendo que podría firmarse cuando Estados Unidos e Irán se reúnan para una segunda ronda de conversaciones en Pakistán, prevista para los próximos días. La primera ronda de conversaciones, que se prolongó durante un largo fin de semana, concluyó sin acuerdo.
El frente político internacional también se tensó. Trump reveló que recibió un llamado de la OTAN para ofrecer asistencia tras la reapertura del estrecho, pero aseguró haber rechazado la propuesta y aprovechó para renovar sus críticas a la alianza. “Les dije que se mantuvieran al margen, a menos que solo quieran cargar sus barcos de petróleo. ¡Fueron inútiles cuando se los necesitó, un tigre de papel!”, escribió el presidente, en un nuevo mensaje cargado de confrontación.

El episodio se produce mientras Europa intenta reordenar su estrategia frente a la crisis. En París, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, analizaron la seguridad en el estrecho de Ormuz y la posibilidad de coordinar una respuesta para proteger las rutas energéticas y evitar una nueva escalada en la región.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas más críticas del comercio global: por allí transita cerca del 20% del petróleo mundial. Cualquier alteración en su funcionamiento tiene impacto inmediato en la estabilidad económica internacional.
En ese contexto, Trump aseguró que el acuerdo con Teherán está prácticamente cerrado. “Parece que va a ser algo muy bueno para todos. Y estamos muy cerca de cerrar un acuerdo”, afirmó en una breve conversación telefónica con AFP desde Las Vegas. “El estrecho va a estar abierto; de hecho, ya lo está. Y las cosas van muy bien”, agregó.
Más tarde, fue aún más categórico: “Ningún punto conflictivo, en absoluto”. Sin embargo, al ser consultado sobre por qué aún no formaliza el anuncio, explicó que prefiere contar con un documento firmado. “Yo no procedo de esa manera; lo quiero por escrito”, sostuvo.
Esa visión optimista contrasta con la versión iraní. Según el vocero citado por US News, persisten diferencias significativas entre ambas partes para alcanzar un entendimiento que ponga fin a la guerra. El alto funcionario iraní advirtió que la reapertura del estrecho está condicionada a que Washington respete los términos del alto el fuego.
Aun así, señaló que Teherán confía en alcanzar un acuerdo preliminar en los próximos días gracias a la mediación de Pakistán, con la posibilidad de extender la tregua para “crear un espacio para nuevas conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones y la obtención de compensaciones por los daños de guerra”.

En paralelo, fuentes diplomáticas indicaron que las conversaciones podrían retomarse en las próximas horas en Pakistán, incluso con posible participación directa de Trump. De hecho, una fuente pakistaní implicada en la mediación afirmó que se han producido avances en la diplomacia reservada y que una próxima reunión podría derivar en un memorándum de entendimiento, seguido de un acuerdo global en un plazo de 60 días.
“Ambas partes están de acuerdo en principio. Los detalles técnicos vendrán después”, señaló la fuente.
El anuncio tuvo un efecto inmediato en los mercados globales. El precio del crudo registró una fuerte caída cercana al 10% tras conocerse la reapertura del estrecho, una de las principales arterias del comercio energético mundial.
El barril pasó a cotizar en torno a los 86 dólares, luego de haber superado los 90 en las horas previas. En paralelo, los futuros del West Texas Intermediate cayeron 8,87 dólares —un 9,4%— hasta ubicarse en 85,82 dólares por barril.

La reacción confirma la sensibilidad de los mercados a cualquier señal de escalada o distensión en la región. “Los precios reaccionan con gran rapidez a este tipo de noticias”, explicó Giovanni Staunovo, analista de UBS.
En la misma línea, Wall Street abrió al alza: el Nasdaq y el S&P 500 extendieron su racha positiva con subas del 0,91% y 0,61%, respectivamente, mientras que el Dow Jones avanzó un 1,04%.
Desde el inicio del bloqueo, hace poco más de un mes, el precio del crudo había acumulado un alza superior al 50%. La reapertura, en ese sentido, no solo reordena el tablero geopolítico, sino que también introduce un alivio inmediato en los mercados energéticos, aunque condicionado a la evolución de unas negociaciones que todavía están lejos de cerrarse.
Agencias AFP, AP, ANSA y Reuters
© Radio Brugo . All Rights Reserved – Desarrollo QueStreaming.com